#23 LA SENCILLEZ DE LAS ABUELAS

#23 LA SENCILLEZ DE LAS ABUELAS

Todas las mañanas, tras despertarse, la ayudaban a llegar a ese sillón donde iba a pasar el resto del día. Un trono desde el que seguía ejerciendo su matriarcado a pesar de haber superado los noventa hacía ya un puñado de años. Tenía una edad en la que la cantidad de prohibiciones médicas era tal, que la habilitaban para hacer lo que le diese la gana.

La miraba, preguntándome que estaría pasando dentro de su cabeza durante todas esas horas que le regalaba al silencio. Me gustaba pensar que ya había vivido tanto que, tan solo el recordar, ocupaba gran parte de su día.

En su biografía podríamos encontrar guerras, demasiadas muertes, trabajo duro y, según ella, un par de visitas al otro lado. Había nacido en una época en la que la vida no venía en el mismo pack que la sensación de merecer; una época en la que, simplemente, se vivía.

El carácter que había necesitado para superar las pruebas que le fueron presentando, había sido cincelado por todos esos años de recorrido, convirtiéndose en ese sentimiento de paz que regalan a los que les rodean las personas que parecen haberlo trascendido casi todo. Ahora era ella la que se dejaba cuidar por sus cachorros.

A veces pienso en esos momentos en los que yo le contaba y ella me escuchaba con la mirada, sin prestar atención a lo que le decía, con unas pupilas hundidas por la sabiduría que le otorgaban una forma de ver difícil de interpretar.

Solía sentarme ahí, a su lado, agarrarle de la mano y, solamente, estar.

One thought on “#23 LA SENCILLEZ DE LAS ABUELAS

  1. Bea

    Buen homenaje a todas las abuelas.

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