#3 VEO UN MUNDO

#3 VEO UN MUNDO

Tirado en el cielo, rodeado de estrellas, mi mirada se pierde en toda esa constelación que forma un suelo difícil de interpretar. Las luces se entremezclan, formando un Belén gigante al que da miedo tocar, por si no vuelve a lucir de la misma manera. Un suelo del que hemos perdido las instrucciones, y en el cual improvisamos.

Puedo apreciar toda su belleza, toda su imperfección. Puedo sentir cómo cualquiera esconde el miedo a la muerte en cualquier cajón; sin saber que ese miedo es, en realidad, lo que le da intensidad a una vida que sin él, sólo sería existencia.

Quizás alguien debería darle la vuelta a un mundo que parece estar hecho al revés.

Desde aquí puedo ver a educadores que se olvidan del ser, y se entregan al saber. Personas que se desquitan con el futuro,  proyectando todas sus creencias, cargadas de prejuicios, a generaciones cada vez más confundidas por sabidurías heredadas. Puedo sentir cómo el miedo sigue siendo el arma preferida para inculcar a nuestros hijos valores, en perjuicio de un amor que sólo aparece en fotos, frases y citas que mandamos por whatsapp

Puedo ver, también, un mundo donde inteligencias adolescentes son agredidas por personalidades que gritan sin complejos lo inútil del crecimiento; aspirando a vivir de que alguien aplauda su estupidez, en algún programa de televisión.

Veo un mundo que, basándose en el hacer, aupa egos infantiles que juegan a ser elevados, permitiéndose adoctrinar a los demás. Donde niños políticos usan países como campo de juego; olvidando que la política debería servir a la humanidad, no ser una simple competición. Y veo un lugar donde se trabaja para ganar, no para vivir.

Un mundo donde madres multinacionales tiranizan a través del miedo a hijos quejosos que no buscan fuerzas para rebelarse. Unas madres que crean soberbias, al dar cuotas de poder miserables a personalidades pobres. Donde las únicas verdades se cuentan al lado de máquinas de café, siempre vigilando que no haya nadie… donde se valora más la capacidad de tu boca que tu conocimiento. Un mundo donde se compra la docilidad por mil euros al mes.

Donde confundimos la felicidad con el número de ceros de nuestra cuenta corriente; sintiéndonos ricos por lo que nos cuenta una mancha de tinta en una libreta. Sin llegar a entender que los realmente poderosos son los que tienen acceso a los alimentos, no a los mercados de valores.

Veo un mundo donde importa más que tu país esté dentro de los más grandes, a qué tú tengas para comer. Donde macroeconomías se alimentan de la sangre de personas convertidas en daños colaterales.

Un mundo donde grandes gurús crean métodos de crecimiento basados en la repetición abocándonos a los mismos resultados.

Un lugar donde el arte de culpar supera a la capacidad de responsabilizarse.

Vivo en un mundo que es reflejo de lo que yo soy, a pesar de creerme tan diferente.

 Cuando vuelva a usar algo por primera vez, me comprometo a leerme las instrucciones.

2 thoughts on “#3 VEO UN MUNDO

  1. cesar

    Muy buen artìculo lleno de verdades que nadie quiere escuchar o reconocer

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