2# EL PODER DE LA HUMILDAD

2# EL PODER DE LA HUMILDAD

Supongo que para poder interpretar las claves que nos llevan a ejercer el poder desde la humildad, el ser poderoso y humilde o el saber apreciar el poder de la humildad, deberíamos recurrir al significado de las palabras que forman este tándem.

Si buscásemos en un diccionario el significado de poder pondría algo parecido a “tener la capacidad de hacer determinada cosa o estar, una persona, en condiciones de hacer determinada cosa por no haber nada que lo impida”. Ésta sería, de alguna manera, la definición que habla de la raíz de lo que debería ser el poder: de lo básico, de su esencia.

Pero si vemos este poder desde el punto de vista sociológico, podría ser sinónimo de fuerza, energía o dominio. Este tipo de poder nos habla de ejercer un dominio hegemónico sobre otros, de la habilidad de influir sobre un grupo de personas de forma individual; o, simplemente, indica la autoridad reconocida por un grupo.

Posiblemente el poder, como decía Weber, se debería entender como cada una de las oportunidades o posibilidades que existen en una relación social y permiten a un individuo cumplir su propia voluntad. Sin embargo, desde otro punto de vista a mi parecer muy extendido, el poder se relaciona con el sometimiento del otro, con imponer el propio criterio. Este sería un poder alimentado por egos, por creencias y por miedos del individuo que lo ejerce. Sería un poder que, de alguna manera, se aleja de su raíz y de su esencia.

 

Y si hablásemos de esencia, entraríamos en la otra mitad de lo que estamos abordando: la humildad. Un término que deriva del latín y que podríamos interpretar como la virtud de conocer nuestras propias limitaciones y debilidades; o simplemente como la capacidad de una persona de restar importancia a los propios logros y de reconocer sus defectos.

Según mi criterio, deberíamos tener cuidado con esta segunda definición ya que podemos caer, al intentar ser humildes, en un problema de autorreconocimiento o en una falsa humildad, más como fachada social que como actitud.

 

¿Y cómo interpretar el matrimonio entre estas dos palabras? ¿Cómo ser humilde y poderoso a la vez?

 

El poder habla de la capacidad y la humildad de la esencia. Puede que lo realmente inteligente sea ser capaz de cuidar lo esencial -eso que, como aparece en El Principito, es invisible a los ojos-. Y para ser humildes deberíamos conocer cuál es, para nosotros, esa base. Una base que debería ser personal, interna y, por supuesto, ecológica (entendiendo por ecológico algo que convenga y no dañe a otros). Dentro de nuestros “esenciales” podrían estar términos como familia, amistad, economía… Una vez localizados deberíamos preguntarnos si estamos cuidando esos aspectos de nuestras vidas de una forma conveniente, de una manera desinteresada, justa, aportando el menor número de proyecciones posibles.

Así, el poder de la humildad estaría en cuidar sin juzgar, en acompañar y no dirigir, en dejar que el otro recorra su camino eligiendo de forma libre. Con sus logros y sus equivocaciones. Y en lo que respecta a nosotros, estar simplemente ahí.

En definitiva, para sentirnos poderosos dentro de la humildad deberíamos, soltar el control, regar lo esencial y pensar que la vida hay que jugarla según viene, no intentar dominarla.

Deberíamos  creer en nuestros principios sin intentar imponerlos.

 

3 thoughts on “2# EL PODER DE LA HUMILDAD

  1. Como la esencia de las palabras se puede ir desvirtuando pero al conocerla e interiorizarla cobra otra dimensión.
    Si no te importa, voy a compartir la entrada en mi blog.

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